domingo, 4 de agosto de 2013

POEMA DE YUSUF (1)

Alma-Tadema, José en Egipto

D'o sieglo XIV, ye o millor exemplo de literatura aljamiada, escrita en aragonés pero con carauteres arabes. A dibisión en capitulos ye mía.



Poetas castellanos anteriores al siglo XV, colección hecha por don Tomás Antonio Sánchez, continuada por el excelentísimo señor don Pedro José Pidal, considerablemente aumentada e ilustrada, à vista de los códices y manuscritos antiguos por don Florencio Janer, Biblioteca de Autores Españoles 57, Madrid, 1864


El alhadits de Júsuf, áleihi-s-selám. Bismi-llahi-r-rahmani-r-rahími.


1.      Loamiento ad Alláh; el alto es e verdadero,
Honrado e complido, sennor dereiturero,
Franco e poderoso, ordenador sertero.
2.      Grande es el su poder, todo el mundo abarca;
Non se le encubre cosa que en el mundo nasca,
Siquiera en la mar ni en toda la comarca ,
Ni en la tierra prieta ni en la blanca.
3.      Fágovos a saber, oyades, mis amados,
Lo que acontesió en los tiempos pasados
A Yacop e a Yusuf e a sus dies hermanos,
Por cobdisia dél hobieron a seyer malos;
4.      Porque Yacop amaba a Yusuf por maravella,
Por quel era ninno puro e sin mansella;
Era la su madre fermosa e bella,
Sobre todas las otras era amada ella.

O sueño de Yusuf
5.      Aquesta fue la rason porque le hubieron envidia:
Porque Yusuf sonnó una noche ante el dia;
Suenno porque entendieron sus hermanos todavía
Que siempre que viviese levaría mejoría.
6.      Aquesto fue que vio onse estrellas
Que marras la guerra era tan ahí con ellas,
Que el sol e la luna era que andaba entre ellas,
E a Yusuf se humillaban con todas sus parellas.
7.      Como hi era Yusuf ninno de pocos annos,
Envisandolo el padre, non se encubrió de los hermanos
E contóles el suenno que vido en los altos;
Pensáronle traision e andáronle en enganno.
8.      Disieron todos a una: «Fagámosla sertera,
Rueguemos a nueso padre rogaria verdadera,
Que nos dé a Yusuf en comanda sertera
E mostrarle hemos mannas de muy buenas maneras.»
9.      Esto hobieron fecho e a su padre rogado.
Yacop les dijera: «Fijos, los mis fijos ...
Non vos lo hubiera a dar ni menos fiado;
Ca podría ser ...
10.    Disieron ellos: «Padre, eso non pensedes;
Nos somos onse hermanos, aquesto non dubdedes;
Que seriamos taraidores aquesto non pensedes.
11.    «Aquesto fasemos, sábelo el Criador,
Porquél valese mas e ganase el vuestro amor,
Y hubiese las ovejas e el ganado mayor;
Pero si non vos plase, mandad como sennor.»
12.    Atanto le djjieron de palabras piadosas,
Atanto le prometieron de palabras fermosas,
Quél les dió el ninno, e dijoles las horas
Que lo catase Alláh de manos engannosas.
13.    Diógelo el padre, como non lo debía far,
Enfiandose en ellos, non quiso mas dubdar.
Dijo: «Filhos, los mis filhos, lo que osquiero rogar,
Que me lo catedes y me lo querades guardar.
14.    E me lo volvades luego por amor del Criador;
A mi faredes plaser, e a él muy grant sabor
En esto non fallescades, fijos, por mi amor;
Encomiendolo ad Alláh, poderoso sennor.»

Os malos chirmans
15.    Leváronlo en cuellos mientras el padre los vido.
Desque se vieron léjos, veredes que fueron a far:
Derrócaule del cuello, en tierra lo van a posar.
Cuando esto vido Yusuf, por su padre fue a sospirar.
16.    Dejábanlo zaguero, malandante e colpado;
Era el aun tierno, e fincó muy querebantado;
Dijoles: «Atendedme, hermanos, que voy muy cansado;
Non queráis que finque aquí desmamparado.
17.    Non queráis que finque de sin padre e sin madre,
E non querais que muera de sete ni de fambre;
Dadme agua de fuente, de río o de mare;
Miémbreos lo que os dijo el cano de mi padre.»
18.    Uno de los hermanos cuando esto oyó,
Dió de mano al agua, en tierra la vació,
Y de punnos e de calçes atan mal lo firió,
El ninno con las sobras en tierra cayó.
19.    Afeyábanlo sus hermanos, diçiéndole: «¿Es torozón?
¿Es torozón? ¿ Es landre? Válanle tus fados.
¿Quién cree en tus suennos que vis en los altos?
Aquí las pagarás todas por mal de tus pecados.»
20.    Húbose de rencorar a uno de los hermanos,
Yahuda es el su nombre, muy arreçiado de manos,
Fuésele a rogar ad aquellos honrados,
Non murió estonçes; quisiéronlo sus fados.
21.   Tomaron su consejo, e hubiéronlo por bien
Que lo levasen al monte, al pozo de Sayen;
Frío es e muy fondo, las fieras allí yaçien.
Porque se lo comiesen e nunca mas lo verien.
22.    Pensaron que dijesen al su padre honrado
Que vino a las ovelhas un lobo airado,
Estando durmiendo Yusuf a su costado,
Vino el lobo maldito, a Yusuf hobo matado.

Buelta a casa
23.   Yacop en este medio estaba entrepensando,
Por rason de su tardar, que non via a su amado,
Disiendo: «¡Ay Sennor! en ti creio e fio;
Tú me guarda a Yusuf de fieras e de frío.»
24.    Yacop, con el sentido, salióse a las carreras
Por saber de sus fijos nuevas verdaderas;
Asomáronse al monte, bajando las laderas,
Disiendo:«¡Oh hermano Yusuf, de tan buenas maneras!»
25.    Cuando él los vido venir con tal apellido,
Luego en aquella hora cayó amortesido;
Cuando llegaron a él, no le hallaron sentido.
Disieron todos: «Sennor, dadle el perdón cumplido.»
26.    Allí, dijo Yahuda a todos sus hermanos,
«Vayamos a Yusuf, adugamoslo privado,
Y habremos el perdón de nueso padre honrado;
Yo vos prometo selar cuanto habédes yerrado.»
27.    Dijieron los hermanos: «Aquesto non faremos;
Mas vayamos a Yusuf, e lo esmembremos
Ed asy a nueso padre aquesto le diremos:
Que se lo comió el lobo, e seremos creederos.»
28.    A poco de rato quel padre hobo acordado,
Dijo a los sus fijos: «¿Dó es el mi amado?
¿Qué lo habedes fecho? ¿En dó lo habedes echado?»
Ellos le respondieron: «El lobo se lo habrá tragado.»
29.    Dijo: «Non vos creio, mis fijos, en lo que me desides;
Mas cazad al lobo allí de dó venides;
Yo le fare fablar, corvas las çervices,
Con ayuda de Alláh, si verdad me desides.»

O lobo lis desmiente, y lo chitan a lo pozo
30.    Fuéronse a cazar al lobo con falsía muy mala,
Disiendo que había fecho muerte tan granada;
Aduçieron la camisa de Yusuf ensangrentada,
Porque Yacop creyese aquello sin dudansa.
31.    Rogó Yacop al Criador, e el lobo luego fue a fablar:
«No manda Alláh que a nabí fuese yo a matar,
En tan extranna tierra me fueron a buscar;
Hanme fecho pecado, viéngolo a lacerar.»
32.    «Non vos creio, mis fijos, ca tuerto me tenedes;
En cuanto me prometides, en todo me fallesçedes,
Mas yo fio en Alláh que aun lo veredes,
Todas estas cosas aun las pagaredes.»
33.    Volvióse Yacop, e volvióse llorando;
Quedaron sus filhos como desmamparados;
Fuéronse a Yusuf, donde estaba ençelado,
E lleváronlo al poso por el suelo rastrando.
34.    Echáronlo en el poso con cuerda muy larga,
Cuando estuvo al medio, hubiéronla cortada,
E cayó entre una penna e una fiera airada;
Mas quiso Alláh del sielo que non le nució nada.

Yusuf ye bendíu a os mercaders
35.    Allí cayó a Yusuf en aquella agua fría,
Por dó pasaba gente con mercaduría,
Que tenían sed con la calor del día,
E enviaron por agua allí do él yaçía.
36    La ferrada echaron, en la cabeza le daban;
Non la podían sacar, que mucho les pesaba,
Por rason que Yusuf della se trababa;
Pusieron hi esfuerzo, salió la bella barba.
37.    Ellos, de que vieron tan noble criatura.
Maravelláronse todos de su grant fermosura;
Leváronlo a su sennor, placióle la su figura,
Prometióles muy grant bien e muyta mesura.
38.    A poco de rato sus hermanos vinieron
E demandar a Yusuf, su cativo lo fiçieron;
Él se lo otorgó, pues ellos lo quisieron,
Yahuda los consejó allí por do vinieron.
39.    Dijo el mercader: «Amigos, si los queredes,
Veinte dineros daré por él, si lo vendedes.
Plácenos, dijieron ellos, con que lo empresionedes
Fasta la Tierra Santa, que non lo soltarédes.»
40.    Fiçiéronle sus cartas de como lo vendieron,
E todo por sus manos por escripto lo pusieron,
Ad aquel mercader su carta le rindieron,
E levanto encadenado así como pusieron.
41.    Cuando vino el mover, Yusuf iba llorando,
Por espedirse de sus hermanos mal iba quejando,
Maguer quellos eran malos, él façia su guisado,
Ruegó al mercader, otorgóselo de grado.
42.    Dijo el mercader: «Esta hi es maravella,
Ellos te vendieron como si fueses ovelha,
Disiendo que eras ladron e de falsa pellelha.
Yo por tales como aquesos non daria una arbella.»
43.    Fue Yusuf a sus hermanos, la cadena rastrando,
Yahuda aquella noche los estaba velando
Espertólos a todos muy apriesa llorando.
Dijo: «Levantadvos, sennores, e ved al torteado.»
44.    Dijo Yusuf: « Hermanos, perdónevos el Criador
Del tuerto que me tenedes; perdóneos el Sennor;
Que siempre e nunca se parta el nuestro amor.»
Abrazó a cada guno, e partióse con dolor.

O biache
45.    Iban muy grant gente con aquel mercadero,
Allí iba Yusuf solo e sin compannero,
Pasaron por un camino, por un fosal sennero,
Do yasia la su madre aserca de un otero.
46.    Dió salto del camello do iba cabalgando,
No lo sintió el negro que lo iba guardando,
Cayó Yusuf en tierra, la cadena rastrando,
Fuese para la fuesa de su madre lorando.
47.    Dijo: «Madre, sennora , perdónete el Criador,
Madre, si me veyeses, de mi hobieses dolor;
Liévanme con cadena captivo, con sennor,
Vendido de mis hermanos, como si fuera taraidor.
48.    Ellos me han vendido non teniéndoles tuerto,
Partiéronme de mi padre ante que fuese muerto,
Con arte e con falsía ellos me hobieron vuelto,
Por mal presio me vendieron, e voy ajado e cueyto.»
49.    Desí volvió el negro que iba en la camella,
Requirió a Yusuf, e non lo falló en ella;
Tornóse por el camino, aguda su orella;
Fallólo en el fosal llorando, ques maravella.
50.    Cuando el negro lo vido, húbolo mal ferido,
E luego en aquella hora cayó amortesido;
Dijo: «Tu eres malo e ladrón complído;
Ansi nos lo dijeron los que te hobieron vendido.»
51.    Dijole Yusuf: «Yo... no soy malo ni ladrón,
Mas aquí yas la mi madre, e véngola pedir perdón...
Ruego ad Alláh del cielo e le fago oración
Que si culpa non te tengo, él te dé su maldiçión.»

O castigo d'os mercaders
52.    Andaron toda la noche fasta el otro día,
Enturbióseles el mundo, un gran viento corría,
Falleçióles el sol a hora de.mediodía;
Non vedían por do ir con la mercadería.
53.   Fizose el mercader mucho maravellado
De aquesta fortuna que facía el pecado,
Dijo a sus compannas: «Yo vos mando privado
Qui pecado ha fecho que vienga acordado.
54.    Ques aquesta fortuna que agora habernos
Por algunos pecados que entre nosotros tenemos;
Qui pecado ha fecho perdone e perdonemos,
Camiaremos ventura, todos escaparemos.»
55.    Dijo el negro: «Sennor, yo di una punnada
Ad aquel vuestro cativo que fuia a la alborada.»
Llamó el mercader a Yusuf una vegada,
Que se vengase del negro e de la su yerrada.
56.    Dijo Yusuf: «Amigo, eso no es de mi afar;
Que yo non so de aquesos que se quieren vengar,
Mas soy de tal rais, que quiero perdonar
Gran yerra que seía , yo asi lo quiero far.»
57.    De que aquesto fue fecho, e el negro perdonado,
Aclareció el día e el mercader fue pagado,
Dijo a Yusuf: «Ah hermano, ay amigo granado,
Si no por la composiçión, ya habriate soltado.»

A benta de Yusuf
58    A pocos de dias a la su tierra llegaron.
Yusuf luego fue suelto, en el rio lo vaçiaron,
De púlpura e de seda muy bien lo aguisaron,
De piedras preciosas muy bien lo agastonaron.
59.    Cuando por la villa entró, las gentes se maravellaban,
El día era nublo e él bien lo aclaraba,
Maguer que era oscuro, él bien lo blanqueaba,
Por do quier que pasaba él todo lo alombraba.
60.    Deçian las gentes ad aquel mercadero
Se era aquel ángel u hombre santurero,
Dijo: «Anda mi es cativo leal e verdadero,
Quérríalo vender, sil fallase mercadero.»
61.    Fizo saber la hora que lo vendería al mercado:
Salieron luego nuevas por todo el reinado,
Vinieron todas las gentes el dia sennalado,
Estando Yusuf apuesto, en un banco posado.
62.    Non fincó en la comarca hombre ni mujer,
Ni chico ni grande, que non lo fuese a ver;
Allí vino Zalija, que lexó el comer,
Cabalgada en una mula cuanto podia correr.
63.    Por él daban su peso de plata bien pesado,
Asimismo facían otro de oro esmaltado,
De piedras preçiosas, como diçe el deitado
Asimismo su peso de aljóhar granado.

Os nuebos amos
64.    Complólo el rey por su peso de alchóhor,
Llevólo a su mujer Zalija, con amor.
Tomáronlo por filho legítimo e mayor,
Amáronlo entrambos de muy buen amor.
65.    Levantóse el pergonero e pergonó a sabor,
Dijo: «¿Quién compra profeta cuerdo e sabidor,
Leal e verdadero, firme en el Criador,
Ansí como paresce por su fecho o valor?»
66.    Dijo Yusuf: «Non pergones, amado,
Di, quien comprará cativo torpe e avillado.»
Dijo el pergonero: « Eso non faré, amado;
Que si aqueso dijiese non te mercarían de grado.»
67.    Dijo Yusuf: «Si eso non quieres pergonar,
Pergona la verdad, e non quieras falsar;
Di: ¿Quién compra profeta e de alto lugar?
Filho es de Yacop, si le oistes nombrar.»
68.    Cuando el mercader supo que era de tal natura,
Rogó al comprador se lo tornase por mesura;
E doblarle e ha el precio de su compradura,
Non lo quería far por guardar ventura.
69.    Besándole piés e manos que lo quisiese far,
El por ninguna guisa non lo quiso derogar.
Túvose por malandante, la cuenta le fue a tornar;
Salvando lo que costó, non le quiso mas tomar.
70.    Dijo el mercader a Yusuf en esta sazón
Que rogase ad Alláh del cielo le diese criazón
Y le alargase la vida lo que fuese razón;
Que de doçe mujeres que tenia, todas con amor,
71.    Que en todas doçe le diese criazón.
Rogó Yusuf ad Alláh e le fizo oración;
Ficíeronse todas prennadas cada una en su sazón,
Cuando vino el delibrar parieron de dos en dos.
72.    Cuando la hora fue que hubieron de librar
Plaçió ad Allah del çielo, todas fueron a echar
Muy nobles criaturas, figuras de alegrar,
Alláh nuestro Sennor las quiso ayudar.

L'amor de Zalija
73.    Criólo Zalija; muy bien lo hubo criado
E de buen corazón lo hubo guardado;
Como era apuesto, pagóse del privado,
Demandóle barato e nol semejó guisado.
74.    Dijo a su privada: «Ya sabes, hermana,
Como yo crié a Yusuf en cada semana,
Muy bien lo guardé de noche e de mannana,
Y él no me lo precia mas que si fuese vana.
75.    Dame sabiduría e sapiensa clara,
Ca yo non puedo façer quél acate mi cara;
Solamente que él me vedíese e luego me amara,
E fiçiese a mis guisas en lo que yo mandara.»
76.    Dijo la su privada: «Yo vos daré un consejo,
Vos dadme haber e yo faré un bosquejo,
Yo habré un pintor que mestorará arrecho,
Yo faré de manera que él vienga a vuestro lecho.»
77.    Cuanto la demandó, todo fue bien guisado;
Fizo facer un palacio apuesto e cuadrado,
Todo lo fizo blanco, paredes e terrado,
Fizolo figurar a un pintor privado.
78.    De Yusuf e de Zalija allí fizo las feguras,
Que se abrazaban ambos privados sin mesura;
Que semejaban vivos con seso e cordura,
Porque era figurado de mistura por natura.
79.    Desque el palacio fue fecho todo bien acabado
Allí vino Zalija e asentóse de grado;
Enviaron por Yusuf luego con el mandado:
«Yusuf, tu sennora quiere que víengas privado.»
80.    Allí vino Yusuf do Zalija sedia,
Como quiso dentrar, luego sintió falsía;
Él quísose tornar, ella non lo consentía,
Trabólo de la falda, llevólo do yaçía.
81.    Allí fincó Yusuf con muy grande espanto,
Falagábalo Zalija, e él volviase de canto;
Prometiéndole haber e riquezas abasto;
«Agora, dijo Yusuf, Alláh mandará a fasto.»
82.    Do quiera que cataba veía fegura artera,
Diciéndole Zalija: «Esta es fiera... manera;
Tú eres mi cativo, e yo tu sennora sertera,
E no puedo faser te guies a mi carrera.»
83.    Yusuf en aquella hora quísose encantar;
El pecado lo fasía que lo quería engannar;
Mas vido que no era a su padre honrar,
Repentido fue luego, començóse de afermar.
84.    Luego volvió las cuestas e començó de fuir;
De zaga íbale Zalija, non lo podía sofrir,
Trabólo de la falda, como oirías desir,
Echando grandes voçes:«Aquí habrás de venir.»
85.    Oyólo su marido por do vino alli privado,
Falló a Yusuf llorando su mal fado;
Rota tenía la falda en su costado,
Y el su corazón negro por miedo de pecado.
86.   Zalija tenía tendidos sus cabellos,
En manera de forzada, los sus olhos bermelhos,
Diciendo al buen rey: «Ya, sennor, de tus parelhos
Aqui son menester todos los tus conselhos.
87.    Cata aqui tu cativo que tenías en fieldad,
Hame caesido por sin ninguna piedad,
Habiéndolo criado con tan grand poridad
Como face madre a filho, ansí yo lo quise far.»
88.    Dijo el rey a Yusuf aquesta razón:
«¿Cómo me has pensado en tan grande traición,
Toviendote aqui puesto en mi corazón?»
«La hora, dijo Yusuf, no vengo de tal morgón.»

Nuebos intentos
89.    Rentaban a Zalija las duennas del lugar
Porque con su cativo quería voltariar;
Ella de que lo supo arte las fue a buscar
Convidólas a todas e llevólas a yantar.
90.    Diólas ricos comeres e vinos esmerados,
Que iban hi todas agodas de dictados;
Diólas sendas toronjas e canninetes en las manos,
Tajantes e apuestos e muy bien temperados.
91.    Y fuese Zalija adó Yusuf estaba
De púrpura e de seda muy bien lo aguisaba
E de piedras preciosas muy lo afeitaba,
Verdugadero en sus manos, a las duennas lo enviaba.
92.    Ellas, de que lo vieron, perdieron su cordura,
Tanto era de apuesto e de buena fegura;
Pensaban que era tan ángel, e tornaban en locura.
Cortábanse las manos, e non de habían cura,
93.    Que por las toronjas la sangre iba andando;
Zalija, cuando lo vido, toda se fue alegrando,
Díjoles Zalija: «¿Qué façés, locas, de sin cuidado,
Que por vuesas manos la sangre iba andando?»
94.    Ellas, desque lo vieron, sintieron la su locura,
Diçiéndoles Zalija: «¿Dó vais, locas sin cordura;
Que a por una vista sola tomades tal tristura?
¿Qué debería yo facer dende el tiempo que me dura?»
95.    Dijiéronle las duennas: «Á ti non te colpamos;
Nosotras somos las yerradas que del te razonamos,
Mas antes guisaremos que él venga a tus manos,
De manera que seáis avenidos enterambos.»
96.    E fuéronse las duennas a Yusuf a rogar,
Vedéredes cada una como lo queria far;
Pensábase Zalija que por ella iban a rogar
Mas cada una iba para si a recabar.
97.    Yusuf, cuando aquesto vido, reclamóse al Criador,
Diçiendo: «Padre mío, de mi hayades dolor,
Son tornadas de una muchas en mi amor;
Pues más quiero ser preso que non ser traidor.»

A benganza de Zalija
98.    Cuando Zalija vido la cosa mal parada,
Que por ninguna vía no pudo aver de entrada,
Dijo al buen rey:«Este me ha difamado,
No teniendo yo culpa, mas a falsía granada.»
99.    Echólo en la prisión aqui a que se volviese
E que por aquello a ella obedeciese,
E entendiólo el rey ante que muriese,
E juró que non salria mientras que él viviese.
100.  E cuando aquesto fue fecho, Zalija fue repentida,
Non lo habría querido facer en días de su vida,
Diciendo: «¡Oh mezquina! nunca seré guarida
De este mal tan grande en que soy caida;
101.  Que si yo supiera que esto había de venir
Que por ninguna vía no se ha podido complir,
Que yo no he podido de este mal guarir,
Por deseo de Yusuf habré yo de morir.»

Os compañers de prisión y os suyos sueños
102.  Allí yaçe diez annos como si fuese cordero
Daquí a que mandó el rey a un su portero
Echar en la prisión dos hombres, y el tercero,
El uno su escançiano, e el otro un panicero,
103.  Porque habían pensado al rey de far traiçión,
Que en el vino e en el pan que le echasen ponzón;
Probado fue al paniçero e al escançiano non,
Porque mejor supo catar e encobrir la traiçión.
104.  Allí do estaban presos muy bien los castigaba,
E cualquiera que enfermaba muy bien lo curaba,
Todos lo guardaban por do quiera que él estaba,
Porque él lo mereçía, su figura se lo daba.
105.  Sonnó el escançiano un suenno tan pesado,
Contólo a Yusuf, e sacóselo de grado;
Dijo: «Tú fues escançiano de tu sennor honrrado,
Mas hoy en serás a tu oficio tornado,
106.  E abrás perdón de tu sennor.
Ayúdete el seso, e guíete el Criador;
Ca a quien Alláh da seso, dale grande honor,
Volverás a tu ofiçio con muy grand valor.»
107.  Dijo el paniçero al su compannero:
«Yo diré a Yusuf que he sonnado un suenno
De noche, en tal dia, cuando salia el luçero,
Y veré que me diçe en su seso certero.»
108.  Contóle el paniçero el suenno que quería,
E sacóselo Yusuf, e nada non le mentía;
Dijo: «Tú fues paniçero del rey e todavía,
Mas aquí yaçerás, porque fiçieste falsía;
109.  Que al terçero día serás tú luego suelto,
E serás enforcado a tu cabeza el tuerto,
E comerán tus meollos las aves del puerto;
Allí serás colgado hasta que sías muerto.»
110.  Dijo el paniçero: «Non sonné cosa çertera;
Que yo me lo deçía por ver la manera.»
Dijo Yusuf: «Esta es cosa verdadera:
Que lo que tú dijistes, Alláh lo envió por carrera.»
111.  Dijo Yusuf al escançiano aquesta razón:
«Ruégote que recuerdes al rey de mi prisión,
Que harto me ha durado esta gran maldición.»
Dijo el escançiano: «Pláceme de corazón.»
112.  Luego al tercer día salieron de grado
E fuéronse delante el rey, su sennor honrado,
E mandó el paniçero ser luego enforcado;
Dijo: «El escançiano a su oficio ha tornado.»

O sueño d'o rey
113.   Olvidosele al escançiano de decir el su mandado,
E no le membró por dos annos, ni le fue acordado
Fasta que sonnó un suenno el rey apoderado;
Doçe annos estuvo preso, e esto mal de su grado.
114.  Aqueste fue el suenno que el rey hubo sonnado:
De que salía del agua un río granado,
Anir era su nombre, grande e muy preçiado,
E vido que en salían siete vacas de grado;
115.  Eran bellas e gordas, e de lay muy cargadas,
Y vido otras siete magras, flacas e delgadas;
Comíanse las flacas a las gordas granadas,
E no se les pareçía ni henchían las hilladas.
116.  E vido siete espigas muy llenas de grano,
Verdes e fermosas como en tiempo de verano.
E vido otras siete secas con grano vano,
Todas secas e blancas, como cabello cano.
117.  Comíanse las secas a las verdes del día,
E non se les pareçía ninguna mejoría;
Tornábanse todas secas, cadaguna vacía,
Todas secas e blancas como de niebla fría
118.  El rey se maravelló de como se comían
Las flacas a las gordas granadas,
E las siete espigas secas a las verdes mojadas,
Entendía que en su suenno habia largas palabras,
E no podía pensar a que fuesen sacadas.
119.  E llamó a los sabidores, e el suenno les fue a contar,
Que se lo sacasen, e no ge diesen vagar,
E ellos le dijeron: «Nos queráis aquejar,
Miraremos en los libros, o non te daremos rogar.»
120.  Dijeronle: «Sennor, no seáis aquejado,
No son los suennos ciertos en tiempo arrebatado;
Los amores creçen, según nos, o cuidado,
Mas a las de veras suelen tornar en falso.»
121.  E amansóse el rey e dióles de mano,
Porque él entendía que andaban en vano;
E hubo de saber aquello el escançiano,
E vínose al rey, e dióle la mano.
122.  E díjole: «Sennor, yo sé un sabidor honrado,
El cual está en prisión firmemente atorteado,
Dos annos habemos que dél non me he acordado.
He fecho como torpe, e siéntome yerrado.
123.  Ya me sacó un suenno, cierto le vi venir.»
E el rey le respondió: «Amigo, empieza de ir
E cóntaselo todo, como has oído deçir,
E librarlo hemos muy presto, e sacarlo ye de allí.»

Yusuf explica o sueño d'o rey
124.  E fuese el escançiano a Yusuf de grado
E dijo: «Perdóname, amigo, que olvidé tu mandado,
E fizólo el miedo de mi sennor honrado,
Mas agora es tiempo de mandarlo doblado.
125.  Mas ruégote, hermano, en amor del Criador,
Que me saques un suenno que vido mí sennor.»
«La hora, dijo Yusuf, pláceme de corazón,
Pues que no puedo salir fasta que quiera el mayor.»
126.  E contóle el suenno todo bien cumplido,
Porque no yerrase Yusuf en lo que era sabido;
Cuando el suenno fue contado, Yusuf hubo entendido,
Dijo Yusuf: «El suenno es çierto e tenido.
127.  Sabrás que las siete vacas gordas e granadas,
E las siete espigas verdes e mojadas,
Son siete annos muy lluviosos de aguas,
Do quiera que sembráredes todas nacerán dobladas;
128.  E las magras vacas e las secas espigas
Son siete annos de muy fuertes prisas.
Cómense a los buenos bien a las sus guisas,
Do quiera que sembráredes no ya saldrán espigas;
129.   Porque façe menester que sembredes abasto
En estos annos buenos que haberedes a farto,
E desedes provienda para vos e el ganado,
E alzedes lo otro, ansi el fecho llegado.
130.  Con su espiga mesma sin ninguna trilladura,
E la palla sea guardada muy bien de afolladura,
Porque no se caiga polilla ni ninguna podredura,
Porque en estos tiempos secos tengades folgadura.
131.  Porque en aquestos annos tengades que comer,
E vuestros bestiales e las vacas de beber,
E todos vos esforçedes e podades guarecer,
E saldréis al buen tiempo e habréis mucho bien.»
132.  Cuando el escançiano vió del suenno la glosa,
Volvióse al rey con verdadero goso ,
E fizóle a saber al de la barba donosa
Cuanto era el suenno con razón fermoso.
133.  E placióle mucho al rey, e hobo gran plaçer,
E súpole muy mal de tal preso tener,
Cuerdo e verdadero complido en el saber,
E mandó que lo trayesen, que él lo quería ver.

A liberazión de Yusuf
134.  E fuese el escançiano a Yusuf con el mandado,
E dijo como el rey por él había enviado,
E que fuese presto, del rey non fuese airado;
E dijo Yusuf: «No seré tan entorbiado;
135.  Mas vuélvete al rey, e dile de esta manera:
Yo, ¿que fianza tendré en tu merçed çertera,
Que me tuviste preso doce annos en cárcel negra
A tuerto e sin razón e a traición verdadera?
136.  Mas yo de su prisión non quiero salir
Fasta que me venga de quien allí me fizo ir,
De las duennas fermosas que me fizíeron fuir
Cuant se cortaban las manos e non lo podían sentir.
137.  Apláçelas el rey, pues que me dannaron,
Que digan la verdad por que me acusaron,
O por cuál razón en la cárcel me echaron,
Porque entienda el rey por que me colparon;
138.  E cuando serán ajuntadas, e Zalija con ellas,
Demándelas el rey verdad a todas ellas,
E cuando él verá que la culpa tienen ellas.
La hora yo salré de muy buenas maneras.»
139.  Aplazólas el rey, e demandólas la verdad;
Ellas le dijeron : «Todas feçimos maldad,
E Yusuf fue çertero manteniendo lealtad,
Nunca quiso voltariar ni le dió la voluntad.»
140.  E levantóse Zalija, e comenzó de deçir
A todas las duennas: «No es ora de mentir,
Si no de seyer firmes e con verdad venir,
Que yo me entremetí, por mi loado vivir.
141.  «Que todas hicimos yerro, si nos valga el Criador,
E le tenemos culpa; Alláh es perdonador;
Yusuf es fuera de yerro e de pecado mayor.»
El rey cuando las oyera, maldiçiólas con dolor.
142.  E fizo saber el rey a Yusuf la manera
Como era quito, cosa verdadera,
De todas las duennas con prueba certera;
E la hora salió Yusuf de la cárcel negra.
143.  E en el portal de la prisión fizo façer un escrípto:
«La prisión es fuesa de los hombres vivos,
E sitio de maldiçión e banco del abismo;
Alláh nos cure de ella a todos los amigos.»

Yusuf en palazio
144.  Envióle el rey muy rica cabalgadura
E gran caballería que lo habían a cura,
Levábanlo en medio como sennor de natura,
E fuéronse al palacio del buen rey, de mesura.
145.  El rey, como lo vido, luego se fue a levantar,
E el rey se fue a él, lo que no solía usar,
E asentólo cabo a él, lo que no solía far,
E en la hora la dijo el rey:«Mi fillo te quiero far.»
146.  Con setenta fablaches el rey le hobo fablado,
E respondióle Yusuf a cada uno privado,
E fabló Yusuf al rey, e el rey no supo dar recabdo,
E maravillóse el rey de su saber granado.
147.  Dijo el rey a Yusuf: «Ruégote, hermano,
Que me cuentes el suenno que te dijo mi escançiano,
Que lo oiga de tu lengua, e sea yo alegrado,
E adrezaremos uuestras cosas, seyendo yo librado.»
148.  E dijo Yusuf al rey: «Encomiéndote al Criador,
Que de aqueste suenno habrás muy grande honor;
Mas tú has menester de hombre de corazón
Que ordene la lu fachenda e la guie con valor.
149.  Mas adreza tu façienda como yo te he fablado,
Que el pan de la tierra todo seya alzado,
El de los annos buenos para el tiempo afortunado,
Que de sede e de fambre todo el mundo sea aquejado.
150.  Verná toda la gente en los tiempos faltos,
E mercarán el pan de los tus alzados
Por oro e plata e cuerpos e algos,
De manera que serás sennor de altos e de bajos.»
151.  E el rey, cuando esto oyera, comenzó de pensar;
Yusuf, como le vido, volvióle a fablar
Y díjole: «En eso no pensedes que Alláh lo ha de librar,
Que yo habré de ser quien lo habré de guiar.»
152.  Dijo el rey: «Oh amigo, e cómo me has alegrado,
Yo te lo agradezco, de Alláh ende habrás grado,
Que tú serás aquel por quien se ensalzará el condado,
E que de hoy adelante te dejo el reinado;
153.  Porque tú perteneçes mandar el reinado,
E a toda la gente, ivierno e verano:
Todos le obedeçeremos, el joven e el cano,
Como las otras gentes quiero ser de grado.
154.  Porque tú lo mereçes, de Alláh te venga guianza;
Pero ruégote, amigo, que seyas en amiganza
Que me vuelvas mi reino e non pongas dudanza
Al cabo de dicho tiempo, non finques con mal andanza.
155.  Con aquesta condiçión, que te quedes en tu estado,
Como rey en tu tierra, mandando e sentençiando;
Que asi lo mandaré hoy por todo el reinado,
Que no quiero yo ser ya mas rey llamado.»

Os siete años de fartura y os siete años de fambre
156.  E plaçióle a Yusuf e húbolo de otorgar,
En el sitio del rey luego se hubo de sentar,
E mandó el rey a la gente delante dél humillar,
Firmemente lo guardaban como lo debían far.
157.  E cuando vido Yusuf la luna prima e delgada
En el sino que se iba con planta apresurada,
Que dentraban los annos de ventura abastada,
Mandó juntar la tierra e toda su companna.
158.  E de que fueron llegados todos sus vasallos,
Fízoles a saber por qué eran llegados;
Que se fuesen a sembrar los bajos e altos,
Que sembrasen toda la tierra, valles e galachos.
159.   E fuéronse a sembrar todos con cordura,
Asi como mandaba su sennor de natura,
Venían redoblados con bien e con ventura,
E maravilláronse de su sabençia pura.
160.  E luego mandó Yusuf a todos sus maestros
Que fiçiesen graneros de muy grandes peltrechos,
Muy anchos e largos, de muy fuertes maderos,
Para adalzar el pan de los tiempos çerteros.
161.  Nunca vieron los hombres estancias tamannas,
Unas encima de otras, que semejaban montannas,
E mandó segar el pan ansí entre dos tallas,
E ligar los fachos con cuerdas delgadas.
162. E facíalos poner en los graneros atados,
Ansí con sus espigas que fuese bien guardado,
Que no e cayese polilla ni nada hubiese cuidado,
Cada anno lo fizo ansí facer, e fiçiéronlo de grado.
163.  E tanto llegó del pan, que no le faltaban cuantía,
E cuando vido la luna en el sino que se iba,
Que dentraba la seca de muy mala guisa,
Mandó que no sembrasen después de aquel día.
164.  Fasta que pasasen otros siete annos cumplidos,
Que de sete e de fambre serían falleçidos,
E non hi había aguas de çielo nin de rios,
Ansi como lo dijo Yusuf, asi fueron venidos.
163.  E puso el rey fieles para su pan vender.
Buenos e verdaderos, según el su saber,
E mandó que diesen el drecho, ansí lo mando façer,
E preçio subido por el que fiz prender.
166.  E mandó a sus fieles que vendiesen de grado
El uno a los de la tierra, e el otro a los de fuera del reinado,
A cada guno demandasen nuevas de dó eran privados,
O si eran de la tierra, que no les diesen recabdo.
167.  Que a pocos de días las tierras fueron vaçías
De todo el pan e mercaderías,
E no ya e había que comer en çibdades ni en villas,
E mercaba de Yusuf el que sabía las guaridas.
168.  Los primeros annos con dinero e mobla mercaron
Levaron plata e oro, e todo lo acabaron,
E luego, empués de aquello, la criazón gastaron,
E non les bastó aquello, que mucha res ya llevaron.
169.  Que al seteno anno vendieron los cuerpos,
E fueron todos cativos, todos vivos e muertos,
E todo volvió al rey, las tierras e los pueblos,
E extendióse la fambre en reinos extranjeros.
170.  Pues cuando lo vido Yusuf todo a su mandar,
E todos los cativos que podía vender o dar,
Volvióse al rey e fuele a fablar,
Dijo: «¿Qué te pareçe, rey, de lo que me has visto far?»
171.  E díjole el rey: «Tu harás por el reinado,
Porque tú mereçes mandar el condado,
Porque tú perteneçes mandar el reinado;
Que yo no quiero ser ya más Rey llamado.»
172.  Dijo Yusuf al rey aquesta razón:
«Ya fago franco a todos e quito con honor,
E a ti tu reismo: con todo sennor.»
«La hora, dijo el rey, eso no sería razón;
173.  Que no me lo consintíria el mi corazón,
Que tan noble sabençia fuese a baldón,
Antes de hoy adelante quiero que tú seyas sennor.» ...
174.  E quando Yusuf vido la fambre apoderada ,
Que por toda la lierra era tan recargada,
Entendió que a tierra de su padre sería llegada,
Puso ya regimiento cómo la nueva fuese arribada.

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